Trataré de reparar en algunos aspectos notables de este cuento a la luz de lo que podría definirse hoy como la sociedad de las imágenes vertiginosas. Pienso que una obra es capaz de resignificar sus contenidos en la medida que cambian las épocas y sus lectores, sin por ello perder su sentido inicial. El siglo en que vivimos pone en entredicho a la gran literatura como guía para el pensamiento; un siglo entregado al vértigo de las imágenes, del pensamiento light de la moribunda posmodernidad, carente de filósofos y atestado de personajes banales y mediáticos, desde economistas y gurús tecnológicos a deportistas, el material que ofrece El Aleph es increíblemente apropiado.
Leer más →
